Me suena el teléfono, lo miro: Lorena.Lo
cojo: ya estoy en la catedral!! ya voy tranquila! llego, está mirando justo para
el otro lado de la plaza, me acerco por detrás y le doy un beso en la mejilla,
primero se asusta, luego me mira, me sonríe con esa sonrisa que tanto me gusta
y me dice hola, entonces le entrego dos espaguetis y se empieza a reír, me
pongo muy contento al ver de nuevo su sonrisa, empezamos a caminar y a hablar,
primero vamos a la constitución y nos sentamos en el césped, noto que pasa un
poco de mi, pero me da igual se que está allí, que le pedí que saliera una
tarde con migo y ella fue, aunque no quiera nada con migo, ella fue y eso ya
bastaba para hacerme feliz. Seguimos hablando. Nos levantamos y seguimos
hablando, paseando por el camino largo, para arriba y para abajo, para arriba y
para abajo,... y de repente, un perro que pasa al lado de nosotros, pega un
ladrido enorme y ella me coge la mano sin saber porque, seguimos agarrados de
la mano lo cual me hace ponerme muy rojo y aún mas nervioso, pero al fin y al
cabo me encanta. seguimos hablando y así pasa el tiempo, la invito a un helado
y seguimos hablando, de repente suena su móvil, responde: Papá?, cuelga me
tengo que ir me dice, me da un beso en la boca, duró un segundo? nah! yo creo
que no duro ni medio pero se me hizo eterno me quedé de una manera muy rara, no
sabía que hacer, me quedé paralizado ,lo único que notaba era que estaba muy
rojo a la vez que recordaba muy sorprendido sin saber que había pasado de repente
para que me consagrara con aquel gran regalo que era para mí un beso suyo, me
meto la mano en el bolsillo y saco una bolsa roja y de repente plas me
despierta mi padre, todo un sueño, pero al fin al cabo un súper sueño, mejor
que en los que me tocaba un premio en la lotería, aquello si que era un premio,
el mejor premio que podría obtener, un beso suyo.
---Te quiero---
No hay comentarios:
Publicar un comentario