domingo, 18 de marzo de 2012

+Step, ¿has pensado alguna vez...?
-¿En qué, en ser celoso?
+No, en escribir, qué sé yo, una nota, un poema...
-Sí, y meterlo en una botella.
En realidad intenté escribirle a Babi. Era Navidad. Lo recuerdo como si fuera ayer. Las hojas de papel reducidas a bolas debajo de la mesa, intentos desesperados por encontrar palabras adecuadas. Adecuadas para un desesperado. Yo, yo que corría jadeante en la inútil carrera, en la imposibilidad de reconquistar un amor que se va, que ya se ha ido. Y después volver a verla, a ella, con otro, y no encontrar ni siquiera la palabra más sencilla. Qué sé yo...Hola. Hola, cómo estás. Hola, hace frío. Hola, es Navidad. Hola, feliz Navidad. O peor aún...Hola, pero cómo... O bien: hola, ¿acaso no te he dicho nunca...? Hola, te quiero. Pero ¿qué tiene que ver esto ahora? No tiene nada que ver.
-No, nunca he escrito nada, ni siquiera una tarjeta de felicitación.
¿Sabes cuál es la mayonesa? Sí, la mayonesa. Esa de comida rápida. Esa que exprimes y sale. Creo que no hay nada más difícil para hacer. Meter juntos la sal, el huevo, el limón, el aceite y... bueno, créeme, en comparación es más fácil enamorarte de alguien que nunca pensaste que te gustaría. En realidad, la mayonesa es así, te puede enloquecer de un momento a otro, un instante parece perfecto y al otro todos los ingredientes están puestos para hacerla. Pero si logras hacerlo no habrá nada más que pueda detenerte. F.M. 107.3 Radio Caos, lecciones de cocina.

jueves, 8 de marzo de 2012


Lo has conseguido, te felicito, me has conquistado. Fue verte y sentir algo especial por ti, una atracción. Fue curiosos ya que de todos los que había mi corazón te eligió a ti y solo a ti, después el destino se encargó de que pudiera surgir algo entre nosotros y ahora, ahora somos dos adolescentes locos y enamorados.